A los que actúan les agradecemos su compromiso solidario.
MM. Dominicas
Este blog quiere transmitir el don de la gracia, el regalo que Dios me ha concedido en mi vocación de Orante-contemplativa en la Iglesia y en el mundo, de manera que puedo decir con San Pablo: Sierva de Cristo Jesús, enviada por vocación, escogida para el Evangelio de Dios (…) por quien recibimos la gracia (cf. Rm 1,1.5). La vida contemplativa nos capacita para estar en el corazón de las cosas, en las raíces profundas del ser humano.
A los que actúan les agradecemos su compromiso solidario.
MM. Dominicas
Hora es ya que nos vemos
después de tantos caminos---
¡Cuánto nos hemos amado!
Ya deseo estar contigo
donde mi sol no se ponga,
siempre en tu cielo encendido.
Quiero amarte en tus ojos
mientras tú miras los míos.
¡Ábreme la puerta, amado,
por aquí hace tanto frio!
¡Mi verdadera calor...
serás mi aliento infinito!
Hemos caminado unidos
y llegamos al destino,
hora es ya que nos veamos
mi dueño, mi Dios, mi amigo.
Tú me quemas con hielo,
me apagas la sed sin agua,
Tú me sacias con pan de hambre,
me abrazas con infinita distancia,
me haces ver tu grandeza
por mi infinito vacío,
me acompañas con desierta soledad.
Tú me das vida muriendo.
Antonio Praena Segura, nacido en 1973 en la localidad de Purullena, estudió el bachillerato en Guadix, profesó como dominico en 1994 y fue ordenado sacerdote en 2001. Licenciado en Teología Dogmática por la Universidad Pontificia de Salamanca, se doctoró en 2015 en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia, donde en la actualidad dirige el departamento de Dogma, al tiempo que también imparte docencia en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Valencia, así como en la sección española de Domuni Universitas y en la Escuela de Teología por Internet de la Facultad de Teología San Esteban de Salamanca.
Como poeta, si bien su obra se inicia con la publicación de poemas sueltos en diversas revistas, su producción literaria comenzó con el libro titulado Humo verde (Salamanca, 2003), con el que consiguió un ‘accesit’ en el certamen internacional de poesía hispanoamericana Víctor Jara. La misma suerte corrió tres años después en el Premio Adonais su segundo libro: Poemas para mi hermana (Madrid, 2006). Sin embargo, con el tercero, titulado Actos de amor (Madrid, 2011), se hizo ya merecedor del premio nacional de poesía José Hierro por unanimidad del jurado. También se alzaron con los premios a los que optaban sus tres siguientes títulos: Yo he querido ser grúa muchas veces (Madrid, 2014), premio Tiflos de poesía en 2013; Historia de un alma (Madrid, 2017), galardonado con el premio Jaime Gil de Biedma de ese año y con los premios de la Crítica en Andalucía y Valencia en 2018; y Cuerpos de Cristo (Visor, 2021), distinguido con el premio Emilio Alarcos del Principado de Asturias y, por ahora, su última obra poética. En 2017 se publicó en Roma una antología de su obra poética traducida al italiano y titulada Tra cielo e terra.
Al margen de su obra literaria, Antonio Praena es autor del blog ‘El atril de los Dominicos’ y ha publicado asimismo ensayos sobre diferentes temas teológicos, así como numerosos escritos sobre la relación entre la espiritualidad y la creación artística contemporánea. La presencia de la poesía de Antonio Praena en antologías, reseñas, revistas, prólogos, recitales, festivales y actos literarios es de tal magnitud y relevancia que lo hacen, sin duda, acreedor a representar a la institución granadina de las Buenas Letras como académico correspondiente por Valencia, ciudad en la que reside y ejerce como docente en diferentes materias y ámbitos universitario desde el año 2001.
(Eduardo Castro)
Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di
puse en él este letrero:
que muero porque no muero.
Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga.
Quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo, el vivir
me asegura mi esperanza.
Muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
Mira que el amor es fuerte,
vida, no me seas molesta;
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.
Aquella vida de arriba
es la vida verdadera;
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva.
Muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios, que vive en mí,
si no es el perderte a ti
para mejor a Él gozarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.
Santa Teresa de Jesús
Déjame entrar, Señor, que tengo prisa,
que he de volver a un mundo apresurado,
inmerso en la ambición y en el pecado,
huérfano de la luz y de la risa.
Déjame entrar que mi dolor precisa
hacer un alto en el camino andado,
el gesto vago y la virtud remisa.
Déjame entrar, Señor, sólo persigo
pararme un rato, recobrar la calma,
pensar un poco y dialogar contigo.
Soy el mismo de ayer tu viejo amigo
déjame entrar a confortarme el alma
luego, Señor, cuando queráis...prosigo.
Älvaro Trujillo Téllez
Adoba tú estas tierras,
nuestras manos son tan torpes
que han dejado baldías todos los campos.
Cava tú estas tierras,
y haz limpieza de resistencias,
afanes de posesión y autosuficiencias,
que obstaculizan sembrar
los frutos de la misericordia y el abandono.
Riega tú estas tierras,
tan sedientas de sentido, de justicia,
generosidad y gratuidad,
y que se ablanden los corazones endurecidos
por la indiferencia y la vanidad.
Adoba tú nuestras intimidades,
y cava hasta los abismos de nuestro ser
para arraigar en él, silente y paciente.
Solo Tú puedes hacernos fructificar.
Mar Galceran

El pasado jueves 17 de mayo el fraile dominico Antonio Praena recibió el XXIV Premio Andalucía de la Crítica por su libro de poesía “Historia de un alma”. Durante el acto, que tuvo lugar en el antiguo hospital San Juan de Dios de Jaén, también fueron galardonados Emilio Lara, en la modalidad de narrativa; Alejandro Pedregosa en la de relato, y Jorge Villalobos, en la de ópera prima.