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viernes, 14 de septiembre de 2018

SAN JUAN ALCOBER FIGUERA, O.P., SAN JOAQUÍN ROYO PÉREZ, O.P. MÁRTIRES DE CHINA


SAN JUAN ALCOBER  FIGUERA, O.P.
Presbítero (1694-1748)
 Nacido en Granada el 21 de diciembre de 1694. Vistió el hábito dominicano en el Convento de Santa Cruz la Real de su ciudad. Partió hacia Manila, Filipinas, en 1725, donde pasó 3 años. En 1728 llegó a China donde predicó el Evangelio durante 20 años. En 1741 es vicario provincial de la misión. Apresado en 1746 muere ahorcado el 28 de octubre de 1748, siendo después su cadáver quemado. Se distinguió especialmente por su eficacia apostólica. Fue beatificado por León XIII el 14 de mayo de 1893 y canonizado por Juan Pablo II el 1 de octubre del 2000.







SAN JOAQUÍN ROYO PÉREZ, O.P.
 Presbítero (1691-1748)
Nació en Hinojosa (Teruel) en septiembre de 1691 y recibió el hábito dominicano en Valencia. A los 21 años, todavía no era sacerdote, viaja para Manila, Filipinas, en 1712 y en 1715 entra en China, donde ejerció el apostolado durante 33 años. Para evitar mayores vejaciones a los cristianos por parte de los perseguidores que lo buscaban, por consejo del obispo Pedro Sans, se entregó en sus manos en 1746. Muere el 28 de octubre 1748, como los otros compañeros, asfixiado y después su cuerpo quemado. Era de una extraordinaria piedad y de gran eficacia apostólica. Fue beatificado León XIII el 14 de mayo de 1893 y canonizado por Juan Pablo II el 1 de octubre del 2000.

martes, 20 de marzo de 2018

BEATO FRAY JACINTO GARCÍA RIESCO, O.P.

                          MÁRTIR DE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA 1936
 Nació en Calvillas, Somiedo (Asturias), el 28 de agosto de 1894, bautizado el mismo día, confirmación el 2 de mayo de 1901; profesó como hermano cooperador en Corias (Asturias) el 2 de julio de 1921; salió en febrero de 1923 para las misiones de Urubamba y Madre de Dios (Perú), acompañando al gran misionero P. Gerardo Fernández; estuvo en Quillabamba, Maldonado, Patiacolla; de 1927 a 1932 en el santuario de Santa Rosa en Lima; buen religioso y excelente misionero; debilitado por una enfermedad, tuvo que regresar a España, en 1933 se hallaba en San Esteban de Salamanca, después lo destinaron al convento de Atocha, en Madrid; lo recuerdan recogido y silencioso en su ambiente sobrenatural y en constante presencia de Dios, buenísimo y agradable, su oficio estaba en la portería y cocina, caritativo con los pobres. 
            El 20 de julio de 1936, en el asalto al convento, el Siervo de Dios fue detenido y ultrajado, y, junto con el prior P. Luis Furones, martirizado en la calle de Granada, cerca del convento, perdonando a sus ejecutores.

domingo, 19 de noviembre de 2017

SAN ALBERTO MAGNO, O.P.

San Alberto nace en el seno de la noble familia de los Ingollstad en Lauingen, Diócesis de Augsburgo en la Baviera Alemana en 1.206.

Desea cursar la carrera de Leyes por lo que sus padres le envían primero a Bolonia, que más tarde será cumbre de los estudios juristas; pasa más adelante a Venecia, para terminar en Padua. En 1.223 conoce a su compatriota el Bto. Jordán de Sajonia que sucederá a Santo Domingo de Guzmán en el gobierno de la Orden Dominicana. Queda prendado por la predicación y las cualidades de este hombre; recibe la llamada de Dios y decide ingresar en la Orden de Predicadores en 1.224. La oposición de su familia es frontal, pero él permanece fiel a su decisión.

En 1.228 es enviado a su Patria como profesor y enseña, primero en Colonia, con posterioridad en Hildesheim, Friburgo, Ratisbona, Estrasburgo y en la Sorbona de París, donde tendrá como discípulo predilecto a Santo Tomás de Aquino.

Destaca San Alberto Magno por su capacidad, sagacidad y equilibrio en solucionar casos conflictivos como el del Obispo de Wurzburgo con sus fieles. Su misión y su campo es la enseñanza, la investigación por la que sigue dictando su sabiduría en las Cátedras Wurzburgo, Estrasburgo y Lyon. Participa en el II Concilio de Lyon, donde media para que sea reconocido como Rey de Alemania Rodolfo de Augsburgo.

En 1.279 se debilita física y mentalmente. Ese mismo año redacta su testamento y muere, con serenidad y paz, sobre su mesa de trabajo. Era el 15 de noviembre de1.280.

Semblanza espiritual

San Alberto es un científico, pero ante todo es un teólogo, observante y mortificado, hombre de oración ininterrumpida. Pasa muchas noches en la oración, amante de la Eucaristía: "Celebraba los Misterios Divinos con la más grande pureza y el más ardiente amor".

Pero San Alberto Magno es un místico que descubre a Dios en el encanto de la creación. Y un místico mariano, con una sencilla y profunda devoción a la Virgen María. Su amor a la Virgen es ingenuo y profundo a la vez.

Fue canonizado por Pio XI el 16 de diciembre de 1.931. Pio XII, en 1.941, lo declara Patrono de los científicos. La gran gloria de San Alberto es sin duda su discípulo Santo Tomás de Aquino.

martes, 7 de noviembre de 2017

Beato Pedro de Cittá di Castello, O.P.

                                             

Pedro Cappuci nació en Cittá di Castello (Umbría, Italia) en 1390 y entró en la Orden en el convento de su ciudad, ya reformado por el beato Juan Domínici. 

Vivió siempre en el convento de Cortona (Toscana), siendo un modelo perfecto de la observancia regular y un fervoroso predicador, sobre todo acerca de los novísimos. Murió en Cortona el 21 de octubre de 1445 y se cuerpo se venera en la iglesia de Santo Domingo. Su culto fue confirmado en 1816.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Beato Santiago De Ulm, O.P.

Fraile dominico alemán que aprendió el arte de pintar vidrieras a lo que dedicó gran parte de su vida, realizando obras para el Convento de Santo Domingo de Bolonia y para algunos templos de esa ciudad. Destacó por su amor a la Pasión del Señor, su humildad, paciencia, obediencia y castidad

Santiago Griesinger nació en Ulm (Baviera, Alemania) en 1407. Llegado a Italia como peregrino, y después soldado, en 1441 entró como hermano cooperador en el convento de Bolonia.

 Ya en su patria había aprendido el arte de pintar vidrieras y a esta ocupación dedicaba el día, trabajando para el convento y la ciudad, donde aún existe su obra en la basílica de San Petronio. Terminado su trabajo, las noches las dedicaba al amor de Dios. Se destacó por su amor a la pasión del Señor y fue durante cincuenta años un ejemplo de castidad, humildad, paciencia, obediencia y de buen comportamiento. Murió en Bolonia el 11 de octubre de 1491. Su cuerpo se venera en la basílica de Santo Domingo. Su culto fue confirmado en 1825.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Beato Bertrán de Garrigues,O.P.

A fines del siglo doce y principios del trece, el sur de Francia era asolado por la herejía y las guerras civiles. Los albigenses, apoyados por la nobleza, ofrecían ante el pueblo el aspecto de una vida de virtuosa austeridad para algunos y de licencia desenfrenada para muchos; éste era el partido que dominaba casi por completo la situación. Los católicos, por su parte, reducidos a la impotencia por la frialdad general y la descomposición moral, se atrevieron a tomar las armas contra los herejes y el desafío fue aceptado. En aquel ambiente confuso y perturbado creció y se educó Beltrán, natural de Garrigues, en la diócesis de Nimes; pero sus padres habían tenido buen cuidado de introducir en su corazón la semilla de la verdadera fe y eso bastó para que el joven evitara los peligros de la herejía que surgían por todas partes a su alrededor.

En el año de 1200, el albigense Raimundo IV de Toulouse marchó a través del Languedoc con el propósito de arrasar los monasterios ortodoxos, especialmente los del Cister, centros oficiales de las misiones contra los herejes. Se asegura que en aquella ocasión, el convento de Bouchet se salvó de la destrucción, gracias al ingenio del hermano encargado de cuidar las abejas que, al ver llegar a los herejes, derribó los panales, y los enjambres se lanzaron contra los soldados para hacerles huír más que de prisa. Por aquel entonces, Beltrán había recibido la ordenación sacerdotal y se había unido, como predicador, a la misión del Cister. En 1208, Pedro de Castelnau, delegado cistercense, fue brutalmente asesinado y, en consecuencia, Simón de Montfort emprendió su violenta cruzada contra los albigenses. En aquellos momentos, Beltrán se encontró con santo Domingo, quien se esforzaba por remediar con la plegaria y la predicación del bien los estragos que hacía su amigo Simón de Montfort con la espada. En el año de 1215, Beltrán formó parte del grupo de seis predicadores reunidos en torno a santo Domingo, grupo éste del que surgió la gran Orden de Predicadores. Para el año siguiente, su número había aumentado a dieciséis «excelentes predicadores de nombre y de hecho», los mismos que se reunieron en Prouille para redactar una regla y un plan de vida en su nueva sociedad.

Después de un año de vida en común en el priorato de Toulouse, el fundador dio su famoso golpe de suerte al ordenar la dispersión de sus religiosos; Beltrán fue enviado a París con fray Mateo de Francia y otros cinco frailes. Estos hicieron una fundación cerca de la Universidad, pero no por ello permaneció Beltrán largo tiempo en París, puesto que santo Domingo le llamó a Roma y de ahí le envió, junto con fray Juan de Navarra, a establecer la Orden en Bolonia. A pesar de que fue el Beato Reinaldo de Orleans el amigo que mayor influencia ejerció sobre Beltrán, Ios primeros escritores dominicos se refieren a éste como al muy amado compañero de santo Domingo, su socio favorito en el trabajo, el compañero de sus jornadas, sus plegarias y su santidad. En 1219, le acompañó en la única visita que santo Domingo hizo a París. Ambos partieron de Toulouse e hicieron un rodeo para pasar por el santuario de Rocamandour. Por cierto que aquel viaje estuvo lleno de maravillas, como la comprensión de la lengua alemana sin haberla aprendido nunca y el permanecer secos bajo una lluvia torrencial.

En el segundo capítulo general, que tuvo lugar en Bolonia en 1221, la orden dominicana quedó dividida en ocho provincias y Beltrán fue nombrado prior provincial en Provenza. Los nueve años que todavía vivió fueron dedicados a una predicación enérgica y elocuente por todo el sur de Francia, donde amplió enormemente las actividades de su orden y fundó el gran priorato de Marsella. Hay una anécdota donde se relata que, en cierta ocasión, un tal fray Benedicto preguntó a Beltrán por qué celebraba tan rara vez misas de requiem. «Estamos seguros de que las buenas almas se han salvado -repuso-, pero nuestro propio fin y el de otros pecadores no es muy seguro». Fray Benedicto insistió: «Está bien; pero supongamos que te encuentras con dos mendigos, uno fuerte y sano, el otro inválido. ¿Por cuál de los dos sentirás mayor compasión?». «Por el que menos pueda hacer por sí mismo». «Así es. Los muertos nada pueden hacer por sí mismos; no tienen boca para hablar ni manos para trabajar; en cambio, los pecadores vivos pueden hablar, moverse y ciudar de sí mismos». Beltrán no quedó muy convencido por aquella argumentación y, si bien ofició más a menudo las misas de difuntos, fue por motivo de una visión o un sueño en el que vio la partida de un alma al cielo, lo que le perturbó en extremo.

El beato Beltrán murió en la abadía de Boucbet, cerca de Orange, alrededor del año 1230; su culto fue confirmado en 1881. «Por sus vigilias, sus ayunos y otras penitencias a las que se entregaba -escribio fray Bernardo Guidonis-, consiguió asemejarse a nuestro amado padre a tal extremo que, al verle pasar, uno se decía para sus adentros: En verdad que el discípulo se parece a su maestro; allá va la imagen de nuestro bendito Domingo.»

sábado, 2 de septiembre de 2017

BEATO GUALA DE BÉRGAMO, O.P., OBISPO

(1180-1244) Guala nació en Bérgamo (Lombardía, Italia) hacia 1180, de una familia oriunda de Rogno. Ya presbítero y canónigo fue recibido en la Orden por santo Domingo en Bolonia y fue enviado por él a fundar el convento de Brescia, donde estaba como prior cuando tuvo la visión de la muerte de santo Domingo. Fue religioso de gran piedad y como inquisidor de la fe actuó con gran prudencia y benignidad. Nombrado por el papa Gregorio IX en 1229 obispo de Brescia, trabajó en favor de la fe y de la paz. Al final de su vida se retiró al monasterio de Astino, donde murió el 3 de septiembre de 1244. Su cuerpo se venera desde 1896 en la catedral de Bérgamo. Su culto fue confirmado en 1868.

Del Común de pastores: para un obispo o de religiosos.

Oración colecta
Oh Dios, lleno de bondad,
que enriqueciste al obispo beato Guala 
con un especial carisma
para promover en tu pueblo la paz y la piedad;
concédenos por su intercesión que, 
construyendo con ahínco la paz, 
alcancemos también
los abundantes frutos de la piedad. 
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, 
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.

Liturgia de las Horas. Propio O.P.

miércoles, 30 de agosto de 2017

BEATO JORDÁN DE SAJONIA,O.P.

Beato Jordán de Sajonia O.P. nació en Dassel , 1176 (Alemania) y muere en la costa de Siria en 1237. Dominico y teólogo alemán, sucesor de Santo Domingo de Guzmán como Maestro General de la Orden de Predicadores.

En 1219 conoce en París a Santo Domingo de Guzmán, a quien gusta oír predicar y con el cual se entrevistó en dos oportunidades. Su encuentro con santo Domingo ocurrió en 1219, cuando el santo patriarca venía de España y se detuvo en París para visitar a los frailes del convento de Saint-Jacques, fundado después de la dispersión de 1217. Cuando Domingo llegó a París Jordán andaba aún buscando su camino y, como él mismo cuenta, se preguntaba con frecuencia ante Dios cuál sería el mejor medio para salvar su alma. La Providencia se sirvió de este paso de Domingo por París para abrirle horizontes nuevos por lo que se refiere a su vocación. 

La predicación de Reinaldo de Órleans le dio el último impulso para ingresar a la Orden de Predicadores. En 1220 participa en el primer capítulo general de la Orden, celebrado en Bolonia donde se le encomienda la enseñanza de la Sagrada Escritura a los frailes de París.

Posteriormente le confían el gobierno de la provincia dominicana de Lombardía, y habiendo muerto Santo Domingo de Guzmán, es elegido Maestro de la Orden en el Pentecostés de 1222, cuando sólo contaba con 32 años de edad. En abril de 1222 Jordán volvió a París para el Capítulo General en el que fue elegido para suceder a santo Domingo al frente de la Orden. Era la primera vez que se procedía a la elección de un Maestro de la Orden. Desde esta elección su vida se convirtió en una incesante peregrinación por Europa. Las leyendas medievales dicen de Jordán haber fundado 240 comunidades de frailes y recibido en la orden a unos mil novicios, entre los cuales se cuenta a Alberto Magno, Humberto de Romans y Hugo de San Caro.

Después del Capítulo Generalísimo de 1236, Jordán se despidió de los frailes de Saint-Jacques y se embarcó en las costas italianas para viajar a Tierra Santa con el fin de visitar las numerosas casas que la Orden tenía ya en esta región: los conventos de Nazaret, Belén, Damasco, Tolemaida y Jerusalén. A la vuelta de este viaje, cuando se dirigía a Nápoles para visitar las numerosas escuelas de la Orden que estaban surgiendo en esta ciudad, el barco fue asaltado por una furiosa tempestad, se hundió en las costas de Siria, frente a Tolemaida. Jordán pereció en este naufragio junto con sus dos acompañantes. Era el 13 de febrero de 1237.

Fue venerado como santo sin ser canonizado y el papa León XII confirmó su culto el 10 de mayo de 1826.