jueves, 19 de abril de 2018

Extranjeros en su propia tierra

África está en movimiento y, muy particularmente, en lo que a migraciones se refiere. Tanto internas como externas. Pero en el análisis de los flujos migratorios africanos, los medios suelen insistir más en las migraciones que tienen lugar entre el sur y el norte, verticales o intercontinentales, obviando las que se producen en el propio continente que son, precisamente, las que registran mayores desplazamientos. Aunque se insista tanto en el éxodo de jóvenes africanos hacia otros continentes, muy especialmente hacia Europa, los flujos migratorios subsaharianos siguen siendo más intraregionales e intracontinentales que extracontinentales. Es muy importante recordar este dato para captar el fenómeno en toda su amplitud si se quiere luego buscar soluciones duraderas.

Hace escasas fechas, compartí en una universidad madrileña unas reflexiones sobre la situación política del continente africano en 2018 con jóvenes universitarios que estudiaban la carrera de Relaciones Internacionales. Y salió a relucir el tema de las migraciones. Los chicos querían conocer las verdaderas causas que empujan a jóvenes como ellos a abandonar su entorno y embarcarse en una aventura que conduce a muchos a la esclavitud e, incluso, a perder la vida en el desierto del Sáhara o en el Mediterráneo. Las respuestas de manuales no parecían convencerles.

Desde luego, se reflexiona poco –por el motivo que sea– sobre las causas profundas de las migraciones actuales; sobre las conexiones con cierto modelo económico, con las decisiones estratégico-militares de las últimas décadas, con la financiación a países y grupos terroristas que ayer eran aliados y hoy son enemigos, con la falta de una política que sepa ver más allá del interés inmediato y más allá de los próximos comicios electorales.

Y en el caso de África, las escasas reflexiones que se realizan suelen limitarse a recoger tópicos y lugares comunes (pobreza, odio y guerras tribales) sin ahondar en una de las causas fundamentales: los jóvenes africanos se sienten extranjeros en su propia tierra. Por eso prefieren ser extranjeros en otro lugar que en su propio hogar, porque aquí nadie cuenta con ellos para nada.

Un simple vistazo a cualquier país africano basta para corroborar esta realidad. En todos y cada uno de ellos siempre se repite la misma estampa: actividad frenética de camiones cargados con bienes y recursos esquilmados al país ante los ojos impotentes de los locales que sobreviven, a duras penas, en la pobreza más absoluta. La población africana permanece como mera espectadora, incluso de las obras que lleva a cabo el nuevo socio de la cooperación africana actual: China. Este país se reserva el derecho de traer sus propios trabajadores para las obras que lleva a cabo en suelo africano.

Eso sí, un pequeño grupo, corrupto y cómplice de esta situación, armado hasta los dientes, se ocupa de negociar con esas multinacionales concesiones y contratos multimillonarios en beneficio propio, marginando al resto de la población que se siente extranjera en su tierra, condenando a los jóvenes que puedan, al exilio; a la emigración.

miércoles, 18 de abril de 2018

BEATO FRAY ISABELINO CARMONA FERNÁNDEZ, O.P


Nació en Pajares de Laguna (Salamanca) el 16 de septiembre de 1908, bautizado el 24, confirmado el 30 de mayo de 1911; ingresó en la escuela apostólica de Corias (Asturias) y continuó los estudios humanísticos en la de Las Caldas de Besaya (Santander); profesó el 15 de agosto de 1925 en Corias y continuó los estudios filosóficos; hizo la teología en Salamanca, fue uno de los fundadores en el estudiantado de la academia «Francisco de Vitoria», ordenado sacerdote el 10 de julio de 1932. Su primera y única asignación fue el convento de Atocha de Madrid, director de la juventud de Acción Católica, que hizo pasar de un centenar, y puso gran empeño en su formación espiritual y litúrgica. Hombre íntegro, callado, observador y observante, respetuoso, de muy buenas dotes intelectuales.

            El 20 de julio fue asaltado el convento y lo condujeron con el resto de religiosos al cuartelillo de Abtao y a la dirección general de seguridad y encerrado en los calabozos; de allí lo trasladaron a la cárcel Modelo cerca de las doce de la noche del mismo día 20; estuvo en la celda con otros tres dominicos del convento del Olivar, plenamente conformes con la voluntad de Dios y llevando una vida intensa de piedad, esperando la hora del martirio; pudieron celebrar con cierta solemnidad la fiesta de Santo Domingo el 4 de agosto. El 7 de noviembre de 1936 lo sacaron de la cárcel para ejecutarlo, iba valiente y decidido al suplicio del martirio, que sufrió en Paracuellos del Jarama (Madrid) en la mañana de aquel día.

BEATO FRAY JOSÉ LÓPEZ TASCÓN, OP.

Nació en Aviados (León) el 3 de marzo de 1896, bautizado al día siguiente, confirmado el 11 de agosto de 1897; tuvo otro hermano dominico, el P. Manuel; a los doce años ingresó en la escuela apostólica de Corias (Asturias), devoto, formal y estudioso; tomó el hábito el 24 de agosto de 1913 junto con dos futuros maestros generales de la Orden: Manuel Suárez y Aniceto Fernández; profesó el 30 de agosto de 1914 en Padrón (La Coruña), estudió filosofía en Corias y teología en Salamanca, presbítero el 19 de febrero de 1921, hizo estudios complementarios de literatura en la universidad central de Madrid; publicó artículos en revistas científico-literarias; en la década de 1920 enseñó en los colegios de Oviedo y Vergara (Guipúzcoa), hacia 1930 lo asignaron a Madrid, convento de Atocha. Trabajador, amable, reservado, recogido, devoto y estudiosísimo, compañero ideal y afable.

    Con gran aceptación de lo que Dios dispusiese, no se alteraba por las circunstancias que atravesaban y se avecinaban; el 20 de julio, tras el asalto al convento de Atocha, en la calle de Granada, lo hirieron gravemente en la región epigástrica con salida de bala por la región lumbar; sus palabras fueron éstas: «Dios os perdone como yo os perdono». Herido y sangrando, acompañó al resto de religiosos que condujeron al cuartelillo de Abtao y a la dirección general de seguridad para encerrarlos en el calabozo, allí se desangraba y perdía el conocimiento hasta que, personal de la Cruz Roja, lo condujo al día siguiente, 21 de julio, a un hospital, situado en la calle Navas de Tolosa, donde dio muestras de resignación y aceptación del sufrimiento; lo atendió una dominica de la Anunciata, hermana Dolores Robinat, y le administró los sacramentos el P. Nicanor Menéndez, O.P.; quedó transformado y lleno de paz, alegría y fortaleza. Murió, a los 40 años de edad, el 25 de julio de 1936 ofreciendo su vida por Dios, por la paz en España y la conversión de sus perseguidores, y rezando repetidamente la Salve y la antífona O, spem miram, a Santo Domingo.

Beato Bartolomé de los Mártires Fernandes, obispo

Bartolomeu Fernandes dos Mártires nació en Lisboa en maayo de 1514. Su nombre «de los Mártires» recuerda a la iglesia Santa María de los Mártires, donde fue bautizado. Recibió el hábito dominicano el 11 de noviembre de 1528, hizo el noviciado en el monasterio de Lisboa, y concluyó los estudios filosóficos y teológicos en 1538. Enseña en los conventos de Lisboa, «De la batalla» y Évora (1538 a 1557), pasando a prior de Benfica, en Lisboa, en 1557.

En 1558 es presentado por la reina Catalina para suceder a D. Frei Baltesar Limpo, O. Carm., Arzobispo de Braga, y el papa Paulo IV lo confirma con la bula Gratiae Divinae Praemium, fechada el 27 de enero de 1559. Es ordenado obispo en septiembre de ese mismo año, en Lisboa. Aceptó esa dignidad por obediencia a su prior provincial, el célebre Fray Luis de Granada, quien, habiendo sido designado primero por la Reina, le aconsejó que primero postulara a Bartolomé.

Su actividad apostólica en la vastísima arquidócesis es multifacética. Se destacó por la realización de las visitas pastorales, y por la constante evangelización del pueblo, para lo cual tenía preparado un catecismo de doctrina y prácticas espirituales (del qeu se hicieron 15 ediciones); la solicitud por la cultura y la santidad del clero le llevó a instituir aulas de teología moral en varios locales de la diócesis y escribir unas 32 obras doctrinales. Merece especial consideración la llamada «Stimulus Pastorum», distribuida a los Padres de los concilios Vaticano I y II, y que ya tuvo 22 ediciones.

En 1561 a 63 participa en el Concilio de Trento, donde presentó 268 peticiones como síntesis de las interpelaciones de reforma de la Iglesia. Y para concretar las reformas tridentinas en la diócesis convocó un sínodo diocesano en 1564 y otro provincial en 1566. Pocos años más tarde comienza la construcciónd el Seminario Conciliar en Campo da Vinha.

El 23 de febrero de 1582 renuncia al arzobispado para retirarse al convento dominico de Santa Cruz, en al ciudad de Viana do Castelo, que había sido establecido con su propio empeño por favorecer los estudios eclesiásticos y la oración. Ocho años más tarde, el 16 de julio de 1590 muere en ese mismo convento, con fama de santdad, y aclamado por el pueblo como padre de los pobres y de los enfermos. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 4 de noviembre de 2001, memoria de san Carlos Borromeo, con quien el beato había trabajado arduamente en la realización de los objetivos del Concilio de Trento.

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO

Queridos hermanos:

Los gestos y las palabras de la liturgia bautismal nos ayudan a comprender el don que se recibe en este sacramento y a renovar el compromiso de corresponder mejor a esta gracia.

En el rito de acogida del bautismo, se pide el nombre del que va a ser bautizado. El nombre indica la identidad de una persona. Dios nos llama por nuestro nombre, nos ama personalmente. El bautismo despierta en nosotros la vocación a vivir como cristianos, lo cual implica una respuesta personal por nuestra parte. Pero no termina ahí: a lo largo de los años, Dios sigue llamándonos por nuestro nombre, para que cada día nos parezcamos más a su Hijo Jesús.

A continuación, los catecúmenos adultos manifiestan su deseo de ser recibidos en la Iglesia, mientras que los niños son presentados por sus padres y padrinos, que piden para ellos el don del bautismo. El celebrante y los padres hacen después el signo de la cruz sobre la frente del niño, expresando así que está a punto de pertenecer a Cristo, que nos ha redimido con la cruz. Toda nuestra vida, palabras, pensamientos y acciones, están bajo el signo de la cruz, es decir, del amor de Cristo hasta el extremo. Cada vez que hacemos la señal de la cruz, como al despertarnos, antes de las comidas, ante un peligro o antes de dormir, expresamos nuestra pertenencia a Cristo.

Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española  provenientes de España y Latinoamérica. En este tiempo de Pascua, pidamos a la Virgen María que nos ayude a renovar la gracia del bautismo que hemos recibido, para vivir cada día más unidos a Cristo como miembros de la Iglesia. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.

II Encuentro nacional de Jóvenes Dominicos ‘Descúbrete en Blanco y negro’

Más de 200 chicos y chicas de los distintos colegios de la Familia Dominicana de toda España – de las distintas Fundaciones, Equipos de Titularidad y centros de las Congregaciones - acompañados de profesores y monitores, han participado el pasado fin de semana del 13, 14 y 15 de abril, en el II Encuentro Nacional de Jóvenes de los Centros Educativos de la Familia Dominicana, organizado por el Equipo Permanente de Pastoral Juvenil de los dominicos y dominicas de España, bajo el nombre de Descúbrete en Blanco y Negro.

  Hace dos años, en el 2016, con motivo de la celebración del Jubileo del VIII Centenario del nacimiento de la Orden de Predicadores se organizó por primera vez este encuentro nacional de jóvenes en Madrid, en el que disfrutaron y aprendieron, en un ambiente lúdico y festivo, conociendo más de la Familia Dominicana y de la figura de santo Domingo de Guzmán, vínculo común a todos ellos por ser el origen de todas las instituciones dominicanas.

  Este año se quiso repetir la experiencia y ofrecer un nuevo encuentro en el que han podido compartir juntos experiencias, valores, aprendizaje, vivencias, risas y amistad. Planteado como una oportunidad para que los más jóvenes profundicen en su fe, en el conocimiento personal, en el carisma dominicano, y pudieran conocer a otros jóvenes de su edad que viven experiencias similares, el Colegio Santa Catalina de Sena de Madrid, cedido por la Fundación Educativa Francisco Coll, les acogió con alegría, y contempló las dinámicas, juegos, celebraciones, oraciones y la convivencia de todo un fin de semana que concluyó con la celebración de la eucaristía.

  Presentes alumnos de la dicha Fundación Francisco Coll –FEFC-, de la Fundación Educativa Santo Domingo –FESD-, de la Fundación Educativa Dominicas de la Anunciata en Cataluña –FEDAC-, de la Fundación Educativa Dominicas de la Enseñanza –FEDE-, del Equipo de Titularidad de los colegios de las Dominicas Misioneras de la Sagrada Familia –DMSF- y de los centros de la Congregación de Santo Domingo de Granada –CSD-, ha sido una experiencia para celebrar, disfrutar, conocer y compartir entre sí su fe y su vínculo dominicano, conociendo más de la figura de santo Domingo de Guzmán, y conociéndose y descubriéndose “en blanco y negro”.

martes, 17 de abril de 2018

El famoso poeta soldado inglés Siegfreid Sassoon inspiró a su sobrina a convertirse al catolicismo

Ella era atea, su tío, un famoso poeta de guerra: con una flor la convenció de la existencia de Dios
Entre la podredumbre y la miseria de una trinchera, agachado para evitar las balas. Así escribió Siegfried Sassoon, poeta y soldado inglés, varios de sus poemas durante la I Guerra Mundial. Su vida, llena de altibajos, terminó siendo una inspiración para la hermana Jessica Gatty, su sobrina, que se convirtió al catolicismo gracias a él.

Jessica Gatty tuvo una amistad muy estrecha con Sasson. Durante los diez últimos años de vida del poeta inglés, Gatty encontó a una persona profunda, que aún vivía los horrores de la guerra. “Una parte de él parecía estar conectada a algo más profundo”, ha explicado Gatty a TheGuardian.

El valor de "Jack, el loco"
Sasson había luchado en el frente occidental entre 1916 y 1917. Sus acciones fueron especialmente valientes, y, como oficial del ejército británico, fue protagonista de grandes hazañas en el frente. Ver como sus hombres eran constantemente machacados le produjo, paradójicamente, un valor maníaco. Sus hombres le llamaban “Jack, el loco”. Gracias a su arrojo, consiguió capturar una trinchera alemana en la línea Hinderburg, acción por la que se le honró con varias condecoraciones.

Tras haber sufrido varias heridas, fue enviado a casa, y cuando le propusieron volver al frente, se negó. Los horrores que había vivido allí le perseguirían durante el resto de su vida. Su hermano, además, había muerto en la batalla de Gallipolli, luchando contra los turcos. A partir de entonces, Sasson puso aún más empeño en sus poemas antibelicistas.

Convertido gracias a sus amigos
Se casó en 1933 y tuvo un hijo, George. Antes había tenido varias relaciones homosexuales con otros poetas e intelectuales. “Cuando le conocí, era una de las pocas cosas que sabía sobre él”, ha contado la hermana Gatty. “Eso y que era un poeta muy famoso”.

Influido por sus dos amigos, los escritores católicos Hilarie Beloc y Ronald Knox, y por sus experiencias en la guerra, se convirtió al catolicismo en 1957.

“Tienes que creer que alguien ha creado esto”
No fue hasta 1958 que Sassoon, y su joven sobrina y ahijada Jessica Gatty, entablaron una profunda amistad. En aquel momento Gatty era atea, y se encontraba, como ella misma dice “en una especie de peregrinaje”, intentando encontrar el sentido de la vida.

Un día, caminando por el jardín, el poeta le mostró a Gatty un pétalo. “Tienes que creer que alguien ha creado esto”. Gatty quedó impactada. “Le dije en ese mismo momento que sí, así debía ser. Siegfried tenía razón”, ha explicado la hermana Gatty.

El poeta no hizo más que mostrar lo evidente. Pese al aparente escepticismo de su ahijada, Sassoon se atrevió a ofrecerle este salto de fe a Gatty, y Gatty lo dio.

De tener miedo a las monjas a ser una de ellas
La conversión al catolicismo de la joven molestó a su familia. La madre de Gatty era hermana de la mujer de Sassoon, y estaba molesta con como la trataba el poeta. Cuando Gatty se bautizó en 1961, sus padres estaban muy descontentos. “Le echaban la culpa a Siegfried”, ha contado Gatty. “Ni siquiera pensaron en que tal vez yo misma había tomado esa decisión”.

Sasson presentó a Gatty a la madre Margaret, una monja de la Asunción, con la que había mantenido correspondencia por carta años antes de su conversión. Al principio Gatty tenía miedo de conocer a una monja. “Pero la Madre Margaret no era alguien a quien se le pudiera tener miedo. Era una mujer entrañable con la que empecé a intercambiar cartas”, recuerda Gatty.

La hermana Jessica Gatty

Gatty entró en la Asunción en 1976. Sasson había muerto años atrás y no pudo ver los frutos de la semilla que plantó en su sobrina. “Aún así yo sabía que la ayuda que me prestó le llenó de alegría”, ha contado Gatty. Desde su punto de vista, toda la obra de Sassoon fue un peregrinaje hacia Dios. “Su poesía se convirtió en una oración”, ha contado.

Hoy ella vive en un convento en Twickenham, Inglaterra. Sigue recordando a su tío como un hombre tímido, que rara vez miraba a los ojos de su interlocutor, pero cuando hablaba transmitía todo el horror que había sido para él la guerra. A veces también leía sus poemas. “Pero no muy bien”, recuerda Gatty. “Solía tartamudear al hacerlo. No le gustaba la idea de que solo sería recordado por sus poemas de guerra”.

Sin embargo, siempre tendrá grabados en la memoria los momentos en los que, en la residencia de Sassoon, tocaba el piano para él mientras merendaban pan con mermelada.

El testimonio de Gatty ha ayudado a Jessica Duschen a escribir la obra Silver Birch (Abedul de Plata), basada en los poemas de guerra del autor. La obra cuenta con 180 figurantes.