lunes, 27 de junio de 2022

Oración de descanso en Dios

 Venid a un sitio tranquilo;

a un lugar apartado del bullicio agobiante

que nos acompaña día y noche;

a un lugar retirado

de vuestros negocios y preocupaciones,

de vuestras falsas necesidades;

a un lugar apropiado para encontraros

con Dios, entre vosotros y con vosotros mismos.

Venid a un sitio adecuado

para reparar fuerzas.


Y descansad un poco.

Detened vuestro ritmo alocado.

Haced un alto en el camino.

Sosegaos de tanto ajetreo.

Que se calmen vuestros nervios.

Que se serene vuestro espíritu.

Dejad la mochila a un lado,

quitaos las sandalias

y lavaos el cuerpo entero

para reparar fuerzas.


Los que estáis rendidos y agobiados,

los que vivís bajo el yugo de las responsabilidades,

los que soportáis el peso de los compromisos

y de las obligaciones ineludibles,

los que camináis con los ojos tristes

y la espalda doblada,

los que ya sólo divisáis niebla en el horizonte,

los que no sabéis vivir sin cargas y cruces,

echad el freno y apearos

para reparar fuerzas.


Yo os aliviaré.

Os sanaré la mente.

Tonificaré vuestro corazón.

Curaré vuestras heridas.

Vigorizaré vuestro cuerpo.

Calmaré vuestra ansiedad.

Os quitaré las pesadillas...

Estaré con vosotros en todo momento.

Tomaos un respiro conmigo

para reparar fuerzas.


Venid conmigo, amigos.

Gozad este momento y lugar.

Gustad todo lo suyo –que es vuestro–:

las verdes praderas, las aguas frescas,

los árboles frondosos,

el horizonte abierto...

Descansad sin prisas y sin miedo.

Cargad las pilas hasta rebosar

y escuchad mi buena nueva...

para reparar fuerzas.

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