miércoles, 18 de septiembre de 2019

AUDIENCIA GENERAL PAPA FRANCISCO


Queridos hermanos:

En nuestra catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles llegamos al momento en que los Apóstoles son llevados ante el Sanedrín, acusados de predicar en el nombre de Cristo. A pesar de la prohibición, los Apóstoles seguían dando testimonio de Jesús Resucitado con gran valentía, llenos del Espíritu Santo. Cuando el Sanedrín está para tomar la decisión de matarlos, se alzó en medio de la Asamblea Gamaliel, un fariseo respetado por todo el pueblo, y para ayudarles a reflexionar tomó la palabra y les enseñó cómo ejercitar el arte del discernimiento frente a una situación que rompía los esquemas acostumbrados.

Les pide que dejen libres a los discípulos, basándose en la idea de que si su actividad es cosa de hombres, se disolverá; pero, si es de Dios es mejor no luchar contra ellos pues de lo contrario se expondrían a luchar contra Dios. Las palabras de Gamaliel dan un criterio que tiene sabor evangélico, puesto que invitan a saber reconocer el árbol por sus frutos.

También la comunidad eclesial puede aprender del discernimiento realizado por Gamaliel. Este no consiste en aplicar soluciones pre confeccionadas, sino que es más bien un arte: es el ejercicio de la inteligencia espiritual con el que aprendemos a ver la realidad con una mirada contemplativa y a no hacer juicios apresurados, descubriendo en nuestras vidas las huellas de la presencia de Dios.

Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. En particular saludo al Pontificio Colegio Mexicano en Roma, y a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Guadalajara, que celebran su 25 aniversario de sacerdocio. Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a saber descubrir a Dios en los acontecimientos y en las personas que nos rodean. Que Dios los bendiga.

Rivera Ordóñez, orgulloso de ser católico: «Hablo con naturalidad de mi fe, es parte de mi vida»

Francisco Rivera Ordóñez es torero, pero  también un habitual de la prensa del corazón y lo es desde el nacimiento, pues es hijo de Paquirri, que murió tras una cornada en 1984 siendo Fran un niño, y de Carmina Ordóñez. Su persona no deja indiferente, pues es odiado por muchos y visto con simpatía por otros tantos.

En una entrevista en la revista Misión, Rivera Ordóñez habla abiertamente de su fe y como se encomienda a Dios en los buenos y en los malos momentos. “Hoy parece que hay que acabar con nuestra tradición, nuestra cultura y nuestra fe porque ‘son antiguas’. ¡No hombre! Antiguo lo será usted; mi fe y mis sentimientos, ¿por qué tienen que ser antiguos? Cuando hablo de mí, hablo de mi fe porque es parte de mi vida. Lo expreso con naturalidad y se la inculco a mis hijos”.

"La fe es un mástil al que agarrarte"

De este modo, recuerda una conversación con otro torero, Joselito, y que es agnóstico: “Me decía: ‘me da envidia tu fe, porque veo que también te ayuda en los momentos duros, en los que yo no tengo dónde agarrarme’”, afirma Rivera Ordóñez.

Por ello, agrega que “la fe es un mástil al que agarrarte y un faro que te guía en la oscuridad. Pero yo me agarro a Dios en los momentos malos, y en los buenos también. Solo en lo malo no vale”.

Preguntado sobre cómo vive su relación con Dios, el diestro asegura que es una “relación de Padre a hijo, en la que si me enfado con Él, se lo digo; si tengo que pedirle ayuda, se la pido; si me he equivocado, se lo digo también… Hablo mucho con Él. A veces le doy las gracias y otras me enfado. Pero es una relación fantástica”.

"Rezo todas las noches"

Francisco Rivera Ordóñez confiesa que “rezo todas las noches, le doy gracias por lo que tengo, y sobre todo, le pido que mis hijos estén bien, que para mí es lo más importante”.

Como cofrade de Sevilla, el hijo de Paquirri señala que “cuando pienso en Dios y en la Virgen, los veo representados en la Esperanza de Triana y en el Cristo de las Tres Caídas, así que voy mucho a verlos. Necesito estar sentado con ellos un ratito y contarle mis cosas: ‘ya has visto cómo está Carmen, echa una mano aquí, gracias por esto...’. Es una relación diaria”.

Los jóvenes centrarán el próximo Congreso de Acogida Cristiana en Santiago

El presidente de la Fundación Acogida Cristiana en los Caminos de Santiago y deán de la catedral, Segundo Pérez López, ha presentado el VII Congreso que esta organización celebrará en noviembre los días 7, 8 y 9. El encuentro lleva por título «Él caminó con ellos. Los jóvenes y el Camino de Santiago» centrando el contenido de las ponencias y mesas redondas en la pastoral con jóvenes en las peregrinaciones jacobeas.

«Cada año tratamos de hacer un congreso con una temática diferente unida a la actualidad de la Iglesia» ha afirmado Pérez. En esta ocasión, ACC toma como referencia el reciente Sínodo de los Jóvenes y el posterior documento del Papa para articular tres jornadas de ponencias, mesas redondas y diálogo de los participantes.

«El Sínodo de los Jóvenes y el documento Christus Vivit han sido como una puesta al día del papel de jóvenes en la Iglesia», ha afirmado el deán, quien recuerda que «El Papa ofrece a los jóvenes católicos una acogida y una propuesta que ellos no deben abandonar y desde ACC queremos contribuir a ello poniendo en práctica esas enseñanzas de Francisco en las peregrinaciones de los jóvenes a Santiago de Compostela».

En ese sentido, el deán ha recordado que el Papa ha abierto un camino de bondad como propuesta para todos los jóvenes que quieren vivir con entusiasmo y fidelidad el Evangelio. En consonancia con esa predilección del Papa por los jóvenes, Pérez ha anunciado que ellos tendrán un amplio protagonismo en el VII Congreso de Acogida Cristiana en los Caminos de Santiago.

El Congreso se abrirá con la conferencia del arzobispo de Santiago, Julián Barrio en la que explicará las propuestas para los jóvenes de cara al Año Santo de 2021 y contará también en su segunda jornada con la intervención del cardenal de Barcelona Juan José Omella. El resto del programa, que fue detalladamente expuesto por el deán en el acto de presentación, intercala ponencias de gran calado con paneles de experiencias en la que los jóvenes narrarán sus experiencias en el Camino de Santiago.

martes, 17 de septiembre de 2019

Vivir la rutina con Cristo, por el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona


Carta dominical del arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, correspondiente al próximo domingo, 15 de septiembre de 2019.

El significado de la palabra rutina está vinculado a una ruta ya conocida, a un camino habitual, ya trillado, por el que pasamos continuamente. Desde hace ya unas semanas hemos ido recuperando nuestra actividad regular después del descanso veraniego (para los que lo hayan podido disfrutar). Es posible que durante estos días caigamos en lo que el papa Francisco llama «el peligro de la rutina cotidiana».

¿Cómo podemos vivir este inicio de curso? Fijémonos por un instante en un día rutinario de la vida de Jesús. Por la mañana, va a la sinagoga y predica; al mediodía, se acerca a casa de Simón; al atardecer, cura a varios enfermos y de madrugada se retira a un lugar solitario para orar (cf. Mc 1, 21-35).

Cristo vivía su jornada diaria con optimismo y esperanza porque su corazón estaba profundamente unido al de su Padre. Es por esta razón que sabía conjugar con armonía la oración, la misión evangelizadora, el compromiso por los más débiles y las relaciones personales y familiares. Cristo encontraba a Dios en los pequeños detalles de la vida, que a menudo pasan desapercibidos. Así, al final de la jornada, podía decirle con un corazón alegre: «Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a los pequeños» (cf. Lc 10, 21).

Entre otras muchas lecciones, Jesús nos enseña a ser contemplativos. Si somos capaces de mirar como Él miraba, viviremos nuestro día a día como si nos encontráramos ante un inmenso paisaje nevado, blanco, inmaculado, aún por estrenar y lleno de posibilidades para hacer el bien a los demás.

Cuando estamos atentos a las palabras de Cristo, aprendemos a vivir el tiempo no como una tiranía ni como una rutina cansina, sino como kairós, es decir, como un momento oportuno, favorable y gratificante. Así no nos hundimos en el océano del aburrimiento.

Jesús nos invita a vivir desde el primer minuto del día con amor y esperanza. El beato Charles de Foucauld tenía grabada una frase debajo de su despertador: «¡Es la hora de amar!». ¡Llenémonos del amor de Cristo! Nuestra vida sería diferente si compartiéramos este amor con todos aquellos que nos vamos encontrando a lo largo de nuestra jornada.

La liturgia de la Iglesia nos ayuda a valorar nuestra vida de cada día. De las cincuenta y dos semanas que tiene el año, la mayoría forman parte del llamado «tiempo ordinario». Nos puede parecer un tiempo aburrido en el que no pasa nada interesante. Este tiempo ordinario puede ser tedioso, si lo vivimos solo para nosotros, pero ilusionante y lleno de retos, si lo vivimos para los demás y acompañados por Cristo.

Queridos hermanos, ojalá que en la rutina sepamos encontrar la alegría, la esperanza y las ganas de tirar adelante. Que todo lo que hagamos de palabra o de obra, seamos capaces de realizarlo en el nombre de Jesús (cf. Col 3,17) y por amor a los hermanos.

Card. Juan José Omella

Arzobispo de Barcelona

lunes, 16 de septiembre de 2019

Congreso Nacional de Misiones: Bautizados y enviados


Mensaje del arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, para el domingo 15 de septiembre de 2019

 Estamos estrenando un nuevo curso pastoral que se presenta muy intenso y que exigirá de nosotros, como venimos comentando, muchas respuestas responsables para ir siendo mejores discípulos que caminan alegres con Jesús, y mejores misioneros que anuncian con la palabra y con la vida su Evangelio. Con la ayuda del Señor iremos recorriendo la planificación pastoral diocesana, atentos igualmente a las propuestas y convocatorias de la Iglesia, que susciten en nosotros la revitalización de la fe y del compromiso cristiano.

Una de estas propuestas es el Congreso Nacional de Misiones, un evento importante que la Iglesia española ha organizado de cara al Mes Misionero Extraordinario que fue convocado por el Papa Francisco para este próximo mes de octubre. De esta convocatoria ya os he hablado en alguna ocasión, pero ahora quiero recordar que, según desea el Papa, se pretende «que este Mes Misionero Extraordinario sea un tiempo de gracia intensa y fecunda para promover iniciativas e intensificar de manera especial la oración –alma de toda misión–, el anuncio del Evangelio, la reflexión bíblica y teológica sobre la misión, las obras de caridad cristiana y las acciones concretas de colaboración y de solidaridad entre las Iglesias, de modo que se avive el entusiasmo misionero».

Por ello, en toda la Iglesia se vienen realizando diversos actos para tomar una mayor conciencia de la importancia que la misión específica que llamamos ad gentes, es decir la misión con los que no conocen a Jesucristo, ha de tener en la vida personal, comunitaria y eclesial. Nuestra Iglesia diocesana, con su especial sensibilidad misionera, se ha sumado a este proyecto. Baste recordar los trabajos de la Delegación Diocesana de Misiones, el Simposio organizado este mismo curso por el Instituto de Misionología de nuestra Facultad y la propia Semana de Misionología que celebramos a primeros de julio. Y ahora, que tiene lugar en Madrid la convocatoria del Congreso Nacional de Misiones, deseamos también acudir con una amplia representación diocesana.

Este Congreso tendrá lugar del 19 al 22 de septiembre, con el mismo lema del Mes Misionero Extraordinario: «Bautizados y enviados: la Iglesia de Cristo en misión en el mundo». Con este lema se quiere subrayar que el envío a la misión es una llamada inherente al bautismo y es para todos los bautizados; que todo cristiano, por el hecho de estar bautizado e incorporado a la vida nueva que Dios nos regala en el bautismo, está convocado a ser misionero, apóstol, evangelizador, ya que la Iglesia, nacida del amor del Padre y gracias al envío del Hijo y del Espíritu, es misionera por naturaleza. «Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo… Si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor de Dios que lo salva, no necesita mucho tiempo para salir a anunciarlo» (EG 120). Además, de cara a la renovación misionera que la Iglesia necesita vivir hoy, importa mucho pensar que la tarea misionera no está solo en continentes lejanos; porque los que no conocen a Jesucristo están también hoy aquí, y hay que suscitar la cercanía y el testimonio personal de la fe en cada circunstancia, por pequeña que sea.

El Congreso quiere ser una experiencia eclesial que nos vaya transformando y ayudando a la conversión misionera de personas y estructuras pastorales. Habrá diversas ponencias y comunicaciones que profundizarán en el lema. También mesas redondas sobre la experiencia misionera contada por obispos misioneros, la aportación de las nuevas realidades eclesiales y la visión que tiene el mundo de tantos misioneros, que están por lugares lejanos entregando su vida a la comunicación del Evangelio por amor a Dios y a todas las personas. Se favorecerá un clima eucarístico y oracional al igual que festivo y lúdico entre los participantes. A partir de ahí, cada diócesis elaborará diversas actividades para intensificar este octubre misionero.

En nuestra diócesis quiero señalar que el próximo día 1 tendremos una celebración en las MM. Salesas para potenciar la oración contemplativa en favor de la misión de la Iglesia. Y, por supuesto, como os digo en mi reciente Carta Pastoral, nos convocamos a un renovado compromiso misionero que habrá de nacer del encuentro con el Señor, de la escucha de su Palabra, de dejarnos cuestionar por Él, de la oración y de la Eucaristía. Porque la experiencia del encuentro con Jesús es para ser comunicada en ese mundo plural que nos rodea con la «dulce y confortadora alegría de evangelizar» (EG, 10).

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domingo, 15 de septiembre de 2019

El valor carismático de la mujer

En mayo de 2016, la asamblea de la Unión Internacional de Superioras Generales tuvo una audiencia con el Papa y una de las 900 religiosas le preguntó: “En la Iglesia existe el ministerio del diaconado permanente, pero sólo está abierto a varones casados y no-casados ¿Qué impide que la Iglesia incluya mujeres como diaconisas  permanentes, como sucedía en la iglesia antigua? ¿Por qué no se crea una comisión oficial que estudie la cuestión?”. El Papa recogió el guante y en agosto creó la Comisión de Estudio sobre el Diaconado Femenino. La comisión ha finiquitado sus trabajos y el Papa Francisco, ante la falta de un gran consenso, ha decidido esperar tiempos mejores.

Creo que el tema de las responsabilidades de la mujer en la Iglesia, va a tener poco recorrido; para bien. Se ha avanzado mucho, pero lo crucial no tardará en llegar ante la evidencia de que no existe fundamento teológico de fondo para que ellas no puedan compartir algunos carismas de manera oficial. Solo el peligro real de un cisma en la Iglesia católica frena al Papa a dar pasos en esta dirección. De hecho, ya existe en Galicia una mujer católica, apostólica y romana (Christina Moreira) que ejerce en una comunidad gallega su condición de mujer ordenada como presbítera.

Mientras que en las normas mayormente aceptadas predomina el postulado de lo que no está prohibido está permitido, en nuestra Iglesia es al revés, sobre todo en el caso de la mujer: si no se demuestra que algo está permitido, y con detalle sobre los límites de la permisión, está prohibido. Con este argumento, Jesús ni sus apóstoles no hubieran podido comportarse como lo hicieron, ni remotamente. En este tema, hay vectores claros en una dirección bien concreta.

Las conocidas referencias de Pablo a sus diaconisas se completan con otros testimonios sobre la actividad de las diaconisas durante los siglos I y II, bien cerquita de Pablo y de Jesús. En muchas tumbas de estos primeros años se ve claramente que la mujer enterrada era diaconisa. Las Constituciones Apostólicas recogen prácticas eclesiásticas de la época del siglo IV. Lo clarificador es que el texto da cuenta de la ordenación de mujeres diaconisas mediante la imposición de manos, la invocación al Espíritu Santo en celebración presidida por el obispo con el presbiterio presente, que son elementos propios del sacramento del Orden.

Uno de los textos más importantes sobre este tema se encuentra en Didascalia Apostolorum. Allí se habla de las “diaconisas del bautismo” y se recogen instrucciones a los obispos de este tenor: “Nuestro Señor y Salvador también fue servido (diakonein) por mujeres ministras...”. Todavía en el Concilio de Calcedonia, celebrado en el año 451 (s. V), se dice en uno de sus cánones: “Una mujer no debe recibir la imposición de manos como diaconisa antes de los cuarenta años de edad”.

Veamos una hermosa fórmula de ordenación de mujeres diaconisas de la Iglesia Oriental del siglo VIII: El Obispo, imponiendo sus manos sobre aquella que es ordenada, ora así: "Maestro, Señor, Tú que no rechazas a las mujeres que se han consagrado a Ti para servir a tus santas moradas con un santo deseo como conviene, sino que las acoges en un rango de ministros, concede la gracia de tu Espíritu también a tu sierva que está aquí y ha querido consagrarse a Ti y cumplir perfectamente la gracia de la diaconía, así como se la concediste a Febe, que Tú llamaste a la obra del ministerio. Concedele, Oh Dios, perseverar sin reproche en tus santos templos, aplicarse al gobierno de tu casa, ser temperante en todo, y haz que se convierta en tu perfecta servidora". (Biblioteca Apostólica Vaticana).

Cartas y epístolas de obispos y papas que testimonian la presencia de mujeres presidiendo la liturgia cristiana durante los nueve primeros siglos, especialmente en la Iglesia de Oriente, lo que muestra que los ritos y la ordenación del diaconado, era idéntica en lo esencial para hombres y mujeres. (s. IX, obispo Vercelli: “estas mujeres que eran llamadas presbíteras asumieron las funciones de predicar, dirigir y enseñar”).

A partir de los Concilios locales celebrados en Occidente a inicios de la Edad Media es cuando sale a la luz el malestar del clero masculino con las diaconisas y algunos decretan su supresión. En Oriente, subsistió hasta el siglo XII o XIII. Aun hoy, se siguen celebrando en Iglesia Ortodoxa las fiestas de varias santas diaconisas, como Melania, Olimpia, Xenia, Platonia, etc. En nuestro santoral tenemos 27 diaconisas: santas Irene, Tatiana, Susana, Justina...

Nada de esto es dogma de fe ni, por supuesto, lo contrario. En 2009, Benedicto XVI modificó el derecho canónico para aclarar la diferencia entre diáconos y presbíteros. Sólo estos últimos pueden considerarse sacerdotes. El cardenal Kasper, muy próximo al papa Francisco, se ha mostrado a favor de las diaconisas.

Con la incorporación de mujeres cualificadas en todos los ministerios, la comunidad católica se enriquecería enormemente y el Pueblo de Dios estaría mejor servido, tanto en la celebración de los sacramentos con hombres y mujeres como en el ejercicio cotidiano de las obras de misericordia.

Pero la amenaza del cisma aún es muy poderosa.

Gabriel Mª Otalora

ÁNGELUS PAPA FRANCISCO

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de hoy ( Lc 15, 1-32) comienza con algunos que critican a Jesús, viéndolo en compañía de publicanos y pecadores, y dicen con desdén: "Acoge a los pecadores y come con ellos" (v. 2). Esta frase en realidad resulta ser un anuncio maravilloso. Jesús da la bienvenida a los pecadores y come con ellos.. Esto es lo que nos sucede, en cada Misa, en cada iglesia: Jesús está feliz de recibirnos en su mesa, donde se ofrece por nosotros. Es la frase que podríamos escribir en las puertas de nuestras iglesias: "Aquí Jesús da la bienvenida a los pecadores y los invita a su mesa". Y el Señor, respondiendo a aquellos que lo criticaron, relata tres parábolas, tres parábolas estupendas, que muestran su predilección por aquellos que se sienten distantes de él. Hoy sería bueno para cada uno de ustedes tomar el capítulo del Evangelio, el Evangelio de Lucas. 15, y lee las tres parábolas. Son maravillosos

En la primera parábola dice: "¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y pierde una, no deja las noventa y nueve en el desierto y va en busca de la perdida?" (V. 4) ¿Quién de ustedes?Una persona sensata no: hace dos cálculos y sacrifica uno para mantener el noventa y nueve. Dios, por otro lado, no se resigna, a él realmente le importas a ti mismo que aún no conoces la belleza de su amor, tú que aún no has recibido a Jesús en el centro de tu vida, tú que no puedes vencer tu pecado, tú que quizás por Las cosas malas que han sucedido en tu vida no creen en el amor. En la segunda parábola, eres esa pequeña moneda que el Señor no se resigna a perder y busca sin descanso: quiere decirte que eres preciosa a sus ojos, que eres única. Nadie puede reemplazarlo en el corazón de Dios. Usted tiene un lugar, es usted, y nadie puede reemplazarlo; y yo tampoco, nadie puede reemplazarme en el corazón de Dios. Y en la tercera parábola, Dios es un padre que espera el regreso del hijo pródigo: Dios siempre nos espera, no se cansa, no se desanima. Porque somos nosotros, cada uno de nosotros, el que volvimos a abrazar al hijo, esa moneda redescubierta, esa oveja acariciada y puesta sobre su hombro. Él espera todos los días a que notemos su amor. Y usted dice: "¡Pero he combinado tantos, he combinado demasiados!" No tengas miedo: Dios te ama, te ama como eres y sabe que solo su amor puede cambiar tu vida.

Pero este amor infinito de Dios por nosotros los pecadores, que es el corazón del Evangelio , puede ser rechazado. Esto es lo que hace el hijo mayor de la parábola. No entiende el amor en ese momento y tiene más en mente un maestro que un padre. También es un riesgo para nosotros: creer en un dios más riguroso que misericordioso, un dios que derrota al mal con poder en lugar de perdón. No es así, Dios salva con amor, no con fuerza; posando, no imponente. Pero el hijo mayor, que no acepta la misericordia de su padre, se cierra, comete un error peor: se presume que tiene razón, se presume traicionado y juzga todo sobre la base de su pensamiento de justicia. Entonces se enoja con su hermano y le reprocha a su padre: "Has matado al gordo ternero ahora que este hijo tuyo ha regresado" (ver versículo 30).Este hijo tuyo : no lo llames mi hermano , sino tu hijo . Se siente como un hijo único. También nos equivocamos cuando creemos que tenemos razón, cuando pensamos que los malos son los otros. No nos creamos buenos, porque solos, sin la ayuda de Dios que es bueno, no sabemos cómo vencer el mal. Hoy no lo olvides, toma el Evangelio y lee las tres parábolas de Lucas, capítulo 15. Te hará bien, será bueno para ti.

¿Cómo vencer al mal? Aceptar el perdón de Dios y el perdón de los hermanos. Sucede cada vez que vamos a confesarnos: allí recibimos el amor del Padre que vence nuestro pecado: ya no está allí, Dios lo olvida. Dios, cuando perdona, pierde su memoria, olvida nuestros pecados, olvida. ¡Dios es tan bueno con nosotros! No como nosotros, que después de decir "no hace nada", en la primera oportunidad que recordamos con los intereses de las lesiones sufridas. No, Dios cancela el mal, nos hace nuevos por dentro y, por lo tanto, nos hace renacer alegría, no tristeza, no oscuridad en nuestros corazones, no sospecha, sino alegría.

Hermanos y hermanas, coraje, con Dios ningún pecado tiene la última palabra. Nuestra Señora, que desata los nudos de la vida, nos libera de la pretensión de creer que somos justos y nos hace sentir la necesidad de ir al Señor, que siempre está esperando que nos abracemos, que nos perdone.

Después del ángelus

Queridos hermanos y hermanas :

La semana pasada se llevó a cabo el tan esperado intercambio de prisioneros entre la Federación de Rusia y Ucrania. Me alegro por las personas liberadas, que han podido volver a abrazar a sus seres queridos, y continúan rezando por un rápido final del conflicto y por una paz duradera en el este de Ucrania.

Ayer en Forlì fue proclamada beata Benedetta Bianchi Porro, quien murió en 1964 con solo 28 años. Toda su vida estuvo marcada por la enfermedad, y el Señor le dio la gracia para soportarla, de hecho, para transformarla en un testimonio luminoso de fe y amor. Y hoy en Limburg (Alemania) es proclamado beato padre Riccardo Henkes, un sacerdote palotino, asesinado por odio a la fe en Dachau en 1945. El ejemplo de estos dos valientes discípulos de Cristo también respalda nuestro viaje a la santidad. ¡Una ronda de aplausos para los nuevos beatos!

Los saludo cariñosamente a todos ustedes, romanos y peregrinos de diferentes países: familias, grupos religiosos, asociaciones.

Saludo a los fieles de Honduras y Bolivia; jóvenes empresarios africanos comprometidos a trabajar juntos, harambe , por el futuro de África; y la peregrinación de automóviles eléctricos desde Polonia.

Saludo a los soldados reunidos en memoria del Siervo de Dios Padre Gianfranco Chiti; las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor; los fieles de Montecchio Emilia con sus amigos venezolanos; y las confirmaciones de Crotone. Saludo al grupo UNITALSI y bendigo la gran peregrinación nacional a Lourdes que tendrá lugar en los próximos días.

Les deseo a todos un buen domingo. Por favor no olvides rezar por mí. ¡Buen almuerzo y adiós!