jueves, 14 de enero de 2021

Nuestras crisis: ¿camino a la autodestrucción?

La sociedad vive exhausta, y la vida política y los medios de comunicación están en gran medida abducidos por las crisis de la pandemia, como antes lo estuvieron por la Gran Recesión, y por cómo afrontarlas, sin reparar lo suficiente que, en realidad, es todo nuestro sistema social, su forma de entender la vida y la política, lo que está en un grave aprieto. El trágico episodio que vivimos es solo una dimensión del problema. Dañina, y demoledora, pero solo manifiesta algunas facetas de las crisis de la sociedad desvinculada.

La Covid-19 acentúa el mal de lo que ya está estresado en las personas y en la sociedad. Por ejemplo, beneficia al 1% más rico, y perjudica al 40% con ingresos más bajos, y cuanto menores son estos, mayor es el daño que sufren. Por consiguiente, lo que nos sucede con la enfermedad es también fruto de los males  anteriores.

Lo muestra también el ejemplo de la emergencia educativa que nos afecta desde hace mucho tiempo. Es una advertencia de cómo la incapacidad de la sociedad desvinculada para resolver los grandes conflictos morales acarrea la ramificación y cronificación de los problemas. Porque la crisis de la educación tiene múltiples causas internas y externas a la escuela, y a su vez, multiplica otro tipo de problemas sociales y económicos. La nueva ley Celaá, presentada como solución, es en realidad un nuevo ejemplo de cómo la incapacidad ideológica de la cultura de la desvinculación agravará la crisis educativa.

Lo que vivimos es una crisis moral que se ramifica en distintas manifestaciones  y comporta  que la sociedad y los poderes del estado no son capaces de abordar tres exigencias vitales:

-Identificar el bien y disponer de la capacidad para realizarlo, a pesar de disponer de los medios.

-Aplicar la justicia, en el sentido de dar a cada parte lo que realmente le corresponde.

-Y diferenciar lo necesario de lo superfluo para satisfacer lo primero.

La política como dimensión colectiva de la moral es el ámbito en el que se dilucidan estas cuestiones, si bien necesita que los sujetos políticos, individuales y colectivos, posean las virtudes necesarias para realizarlas. La  pérdida del sentido de las virtudes, constituye una de las características de la sociedad desvinculada, como señala MacIntyre.

En el sacramento católico de la reconciliación con Dios se formulan dos preguntas, que constituyen la confessio laudis, y la confessio vitae: ¿qué marcha bien en mí y qué necesito cambiar? Pues bien, son las mismas que debemos plantearnos para abordar los problemas de la vida en común. Porque para superar las crisis es condición necesaria el reconocimiento de encontrarse en tal situación, e identificar y delimitar las cuestiones a resolver.

Pero no se trata solo de una enumeración de las causas más evidentes e inmediatas, sino de la interrelación y jerarquía entre ellas y, lo más difícil, las raíces profundas que las ocasionan. Sin perdernos en un exceso de elucubración, es absolutamente vital proceder así, porque la política y la vida en común se mueven en un peligroso exceso de simplificación y emotivismo, buscando el mensaje más simple y dotado de mayor capacidad de emocionar. Por eso no salimos del hoyo que comenzó con el inicio de la crisis de la sociedad desvinculada en la primera década de este siglo.

Hay una serie de autores cuyas lectura reflexiones sobre está época ayuda presentar las cuestiones que debemos abordar para resolver nuestras crisis. Me refiero, y son solo algunos ejemplos, a Jünger Habermas, Joseph Ratzinger, Zygmunt Bauman, Alasdaire MacIntyre, Charles Taylor y Michael Sandel.

A partir de ellos y desde mi punto de vista, señalo algunas cuestiones decisivas que debemos dilucidar:

(1) El papel que tiene la religión para el buen funcionamiento de la sociedad.

(2) El grado de respeto por la vida humana en sentido físico y de su dignidad, con independencia de quien sea y de cual sea su grado de autonomía.

(3) La relación entre fines y medios, y si es lícito o no que el mal de un medio sea asumido por la bondad del fin.

(4) La controversia sobre la sexualidad humana, de su finalidad principal, las secundarias, y la relación y equilibrio entre ellas.

(5) El lugar que ocupan determinados conceptos y hechos en el sistema moral cultural, educación y legislación, como la satisfacción de los instintos y deseos, el relativismo y el emotivismo, es decir, la confusión del bien con la preferencia personal.

(6) La relación entre libertad y responsabilidad, y entre aquella y la búsqueda de la verdad: el reconocimiento de la realidad.

(7) La existencia o no de verdades, de la verdad, que deben ser buscadas como fin primordial de la vida privada y colectiva.

(8) El papel que otorgamos al deber y su relación con la autenticidad, así como la relación de esta última con la veracidad.

(9) La existencia de concepciones de la justicia, como las ideas de “jornal justo” y “jornada justa”, incompatibles con los argumentos a favor de que sea el mercado quien fije estas y otras cuestiones semejantes.

(10) El papel de la economía con relación a los fines del ser humano, y los límites de la pobreza y la desigualdad en la sociedad y en el mundo.

(11) La distribución de las cargas y ganancias que ocasiona el funcionamiento de la economía en la sociedad a la cual sirve.

(12) La ausencia de relación entre la economía real y la economía financiera.

(13) El papel de la tradición cultural y sus fuentes, las tradiciones y el derecho consuetudinario, en nuestras leyes y educación.

(14) El desprecio sistémico, público y privado por el cultivo de las virtudes personales.

(15) El papel de la política en la búsqueda de la verdad, el bien, la justicia y la belleza; la identificación de lo necesario y la consecución de la vida lograda.

(16) La construcción y definición de nuestro bien común entendido como un fin que debe ser servido por los medios adecuados, así como de los bienes comunes.

La política y el debate cultural deberían servir para debatir sobre estas cuestiones. No hacerlo no solo nos empobrece, sino que nos va conduciendo hacia una degradación que acabará por destruirnos.

miércoles, 13 de enero de 2021

Santa Anna (Barcelona) abre por la noche ante la ola de frío

Tras el temporal Filomena, no ha llegado la calma para las personas sin hogar. La ola de frío que sigue a la borrasca está golpeando en todo el país a este colectivo especialmente vulnerable. En los últimos días, solo en Barcelona, han fallecido dos personas. Allí, la iglesia hospital de campaña de Santa Anna ha decidido abrir por la noche para acoger a diez personas sin hogar en una situación especialmente difícil.

Según explica Peio Sánchez, rector de Santa de Anna, les han hecho un hueco en la nave central del templo para que puedan guardar la distancia de seguridad por la COVID-19. Además, continúan con el resto de los servicios –alimentación, médico, psicológico, de acompañamiento espiritual, social y laboral– a los que acuden normalmente unas 120 personas.

Además de cobijar del frío nocturno a una decena de personas, este gesto, explica Sánchez, pretende remover la conciencia de la sociedad y que esta y la Administración aborden el problema de fondo: la dificultad para acceder a una vivienda digna. Un problema que, según el sacerdote, se va a agravar en los próximos meses pues «hay un colectivo de familias vulnerables a las que no están llegando las ayudas». Y añade: «Vamos a tener más personas en la calle».

Espacios pequeños

En este sentido, es partidario de promover la acogida en equipamientos pequeños, porque, además de respetar las normas sanitarias por la pandemia, permite una relación más personal y, por tanto, «es más humanizadora». Así, propone que la iniciativa de Santa Anna se pueda replicar en otras iglesias, en gimnasios, bibliotecas… «espacios que están cerrados por las noches».

Con todo, Peio Sánchez lamenta que «los dispositivos públicos están respondiendo mal a las emergencias». «Las administraciones están demasiado pendientes de los procedimientos y cuando llegan las situaciones de emergencia actúan con lentitud. La ola de frío ha coincidido con la emergencia por la COVID-19 y la emergencia social con mucha gente en situación de vulnerabilidad y en la calle. La respuesta no es suficiente», añade.

En su opinión, los poderes públicos tienen una responsabilidad, pero también los ciudadanos: «Una respuesta consciente de estos mueve a las administraciones».

Sánchez, que participó este martes en una reunión virtual de las iglesias hospital de campaña, asegura que tanto la situación con la lectura de ella se repite en otras ciudades como Madrid o Valencia.

lunes, 11 de enero de 2021

La carta de un padre, preso durante el comunismo, a su hijo ya ordenado diácono: una enseñanza de fe

Branislav Borovský, conocido como Brano, fue ordenado el pasado mes de noviembre como diácono del Opus Dei junto a otros 26 jóvenes. Este es ya el último paso antes de ser sacerdote de un joven que ha estudiado en Pamplona durante estos años gracias a una beca del CARF (Centro Académico Romano Fundación).

Este joven eslovaco no pudo estar acompañado por su familia en este momento tan importante debido a las restricciones provocadas por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, su padre quiso enviarle una emotiva carta de cara a su ordenación, que ahora su hijo ha querido hacer pública.

Brano Borovski, padre del nuevo diácono, fue un activista católico en la Checoslovaquia comunista durante la década de 1980. Fue detenido junto a varios compañeros en Polonia y acusado de contrabando de literatura religiosa. Las palizas, torturas y el tiempo en prisión le hicieron profundizar más en su fe.

Ahora casado y padre de ocho hijos, entre ellos este futuro sacerdote, se alegra de la historia que Dios ha hecho con él, y para ayudar a Branislav en este momento clave de su vida quiso escribirle esta carta que reproducimos a continuación:

Carta de un padre a su hijo

Mi querido hijo Branislav:

El día 12 de diciembre de 2020 se cumplen 37 años de cuando me encarcelaron en la ciudad polaca Nowy Sacz. En ese momento yo era un joven universitario de 20 años. Me encarcelaron por contrabando de literatura religiosa junto con otros dos amigos. Hacíamos contrabando desde Polonia a Checoslovaquia. Eran los años del régimen comunista cuando estaba prohibido comprar este tipo de literatura en las librerías.

Mi encarcelamiento en Polonia coincidió con la época de la ley marcial. Por tanto, a mis compañeros y a mí nos amenazaron con una pena de prisión que oscilaba entre 15 y 20 años. En las pesquisas, los investigadores militares nos golpeaban, amenazaban y humillaban de muchas maneras. Pasé tres meses solo en una celda de 2 por 3 metros cuadrados.

Durante el día y la noche tenía una luz siempre encendida en la celda. No me dejaban dormir ni descansar. No podía hablar en voz alta. Tenía que guardar silencio en todo momento. En la celda la temperatura era a veces extremadamente fría y en otros momentos hacía un calor inaguantable. En una ocasión, durante la noche, un soldado completamente borracho me apuntó con su pistola: era el guardián de la prisión y pretendía matarme. Quería vengarse de mí, porque aseguraba que por tener que vigilarme no podía irse de vacaciones.

Tras unos meses me deportaron a la prisión más grande en Polonia, que se encontraba en la ciudad Tarnov. Las humillaciones y las palizas continuaron. Estaba en la cárcel con un prisionero psíquicamente trastornado, un luchador de profesión, que colaboraba con los policías comunistas: a los prisioneros nos atacaba sin razón, nos golpeaba y aterrorizaba.

Yo estaba psíquicamente destrozado hasta el punto de que empecé a darle vueltas a la cabeza, pensando si mi vida tenía sentido. Llegué a considerar que, si se diera la oportunidad, terminaría con mi vida….

Entender los planes de Dios

Fue como si una cuerda gruesa, formada por muchos hilos finos, poco a poco empezase a deshilacharse hasta que no quedar más que un último hilo sosteniendo mi vida. Ese último hilo era la fe en Dios. Ya había perdido la esperanza de que mi situación cambiara. Y, sin embargo, sabía que Dios lo tenía todos en sus manos. Aunque esta realidad –que Dios está en todos esos sucesos– la entendí sólo después de muchos años… En aquel entonces lo que sentía era un abandono muy grande, pensaba que Dios se había escondido en algún sitio. Pero, una vez más, después de muchos años entendí que en ese momento ocurría justamente lo contrario: nunca he estado tan cerca de Dios como en aquel entonces.

Antes de mi encarcelamiento yo había pensado seriamente sobre la posibilidad de tener vocación sacerdotal. Sin embargo, los comunistas arrancaron de cuajo esta vocación de mi corazón. Pensé que el sacerdocio también había llegado a su fin en mi vida. Pero –con el paso de los años– lo veo con otra mirada.

Estaba en los planes de Dios que yo viviera la caída del régimen comunista y la recuperación de las libertades civiles y religiosas.

En los planes de Dios estaba que me casase con tu madre y que Dios nos bendijera con ocho hijos.

En los planes de Dios estaba también tu vocación. Este sábado recibirás el diaconado junto con otros de tus amigos en tu camino hacia el sacerdocio.

A pesar de que la situación de la pandemia causada por el coronavirus no nos permite participar juntos físicamente de este momento tan importante para ti y toda nuestra familia, me doy cuenta de que Dios en su providencia tiene todo firmemente en sus manos.

Quiero asegurarte que el día en que recibes la gracia del diaconado todos te encomendamos más especialmente aún y damos gracias a Dios por tu vocación.

Termino con mi frase preferida en latín: Gutta cavat lapidem non vi sed seape cadendo. La gota hace el agujero en la roca no por su fuerza, sino por su constancia.

domingo, 10 de enero de 2021

Liberan al obispo Moses Chikwe y a su chófer, secuestrados en Nigeria: débil uno, herido el otro

El Papa Francisco pidió el 1 de enero, tras la oración del Ángelus, rezar por el obispo auxiliar de Owerri, en Nigeria, y por su chófer, secuestrados el pasado 27 de diciembre. Pasadas menos de 24 horas de esta petición, la diócesis nigeriana confirma que ambos han sido liberados.

El portavoz del comando de la policía estatal de Imo, Orlando Ikeokwu, declaró que la liberación se produjo sin pago de rescate, por la acción policial.

El obispo de Owerri, Anthony Obinna, ha comunicado en una nota "a todos los fieles de Cristo y al pueblo de Goodwillevery que a eso de las 10 p.m. del primer día de enero de 2021, Su Excelencia, el Reverendísimo Moses Chikwe y el Sr. Ndubuisi Robert, su chofer, que fueran secuestrados en la noche del domingo 27 de diciembre de 2020, fueron finalmente liberados".

A los 45 minutos tras su liberación el obispo pudo visitar a su auxiliar en su residencia. “He visitado al obispo Chikwe, en su residencia alrededor de las 22:45, parecía débil por la traumática experiencia”, difundió el obispo.

El chófer del obispo, Ndubuisi Robert, fue trasladado inmediatamente al hospital para ser curado debido a una profunda herida de corte provocada por los secuestradores.

El obispo agradeció el trabajo de las fuerzas de seguridad de los Estados de Imo y Anambra, que lograron la liberación a altas horas de la noche de los secuestrados. Agradeció las oraciones del Papa y la acción del Nuncio Apostólico en Nigeria, el arzobispo Antonio Filipazzi, por su continuo contacto con él y con las autoridades del Vaticano.

Dio gracias también a los cristianos de otras denominaciones y otras personas de buena voluntad "por su solidaridad espiritual y humana durante este doloroso período". Mucha gente salió a la calle pidiendo la liberación de los secuestrados. Por ejemplo, el 30 de diciembre, las mujeres de la Christian Women Organization (CWO) organizaron una marcha de protesta en Owerri para exigirlo.

sábado, 9 de enero de 2021

Los militares españoles en Bagdad se preparan para la visita del Papa

El anuncio del viaje de Francisco, qu
e recorrerá el país entre el 5 y el 8 de marzo, fue «muy bien acogido» y «muy comentado» incluso entre los militares no católicos del destacamento Cuando Francisco llegue a Irak el 5 de marzo se convertirá en el primer Papa en visitar un país que llegó a tener entre uno y 1,4 millones de cristianos, y que la guerra y el terrorismo entre 2014 y 2017 dejaron en 350.000. 

El que será el primer viaje internacional de Bergoglio desde noviembre de 2019 se anunció el  7 de diciembre. La noticia, sin embargo, no llegó hasta un día después al destacamento de militares españoles desplegado en el país. «Nos enteramos el día que estábamos celebrando a la patrona de España y de la Infantería, la Inmaculada Concepción» y «fue muy bien acogido» por todos, «incluso muy comentado por los no católicos», asegura José Ramón Rapallo, sacerdote del Arzobispado Castrense destinado en Irak.

Para los militares «supone, entre otras cosas, un apoyo a la tarea de asesoramiento y reconstrucción que están realizando aquí», añade el páter de la misión. Por su parte habla de «alegría», porque fue ordenado hace tan solo seis meses –el 25 de julio de 2020– y, si no se cancela la visita y las condiciones de seguridad lo permiten, «será la primera vez que podré ver al Santo Padre como sacerdote». En cualquier caso, «lo importante es que la visita se pueda realizar y que esto lleve la esperanza a tantas familias y personas que han sufrido durante mucho tiempo la guerra, la violencia sectaria y los atentados terroristas».

—¿Cómo ha vivido la población local el anuncio de la visita papal?

—Como una ocasión para que la fe y la esperanza lleguen a los corazones y se supere el doloroso pasado. Es una oportunidad para la reconciliación que necesita mirar al futuro. Solo hay que ver, cuando salimos de la base, que la situación sigue siendo muy complicada. Hay incidentes a diario y las heridas son muy recientes; queda mucho por hacer y es necesario seguir rezando para que la situación se estabilice. 

Ante tamaña expectación, el contingente español se está preparando espiritualmente a conciencia. «En la Santa Misa, además de rezar por las intenciones del Papa, como es preceptivo, hacemos una mención especial para que de verdad llegue el mensaje de este viaje y traiga la paz a esta tierra milenaria». La Eucaristía se celebra a diario, aunque ante las diferentes ocupaciones del destacamento son pocos los miembros del contingente que pueden asistir. La Misa dominical, sin embargo, «tenemos que hacerla varias veces, sábados por la tarde y domingos, porque no entran en la capilla todos los que quieren asistir», asegura.

Además, el destacamento de Bagdad cuenta desde hace un mes con un rato de adoración al Santísimo los jueves. Por último, los militares se entregarán al estudio. Profundizarán en «la historia de esta tierra milenaria y su relación con el Antiguo Testamento». De hecho, «Francisco va a visitar la llanura de Ur, donde según la tradición nació Abraham», apunta Rapallo. «Y cuando termine el tiempo de Navidad, como acto específico de preparación de la visita, tenemos previsto realizar una actividad para dar a conocer Fratelli tutti». Aprovecharemos «la oración que el Papa propone al final de la encíclica», concluye el páter, que habla del reencuentro, de la justicia y de la paz, y pide por el fin de la violencia y las guerras. 

El Bautismo del Señor (ciclo B)

Evangelio (Mc 1,7-11): En aquel tiempo, predicaba Juan diciendo: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo; y no soy digno de desatarle, inclinándome, la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo». Y sucedió que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. En cuanto salió del agua vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en forma de paloma, bajaba a Él. Y se oyó una voz que venía de los cielos: «Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco».

PALABRA DE DIOS

Compartimos:

Hoy, solemnidad del Bautismo del Señor, termina el ciclo de las fiestas de Navidad. Dice el Evangelio que Juan se había presentado en el desierto y «predicaba un bautismo de conversión para el perdón de los pecados» (Mc 1,4). La gente iba a escucharlo, confesaban sus pecados y se hacían bautizar por él en el río Jordán. Y entre aquellas gentes se presentó también Jesús para ser bautizado.

En las fiestas de Navidad hemos visto como Jesús se manifestaba a los pastores y a los magos que, llegando desde Oriente, lo adoraron y le ofrecieron sus dones. De hecho, la venida de Jesús al mundo es para manifestar el amor de Dios que nos salva.

Y allí, en el Jordán, se produjo una nueva manifestación de la divinidad de Jesús: el cielo se abrió y el Espíritu Santo, en forma de paloma descendía hacia Él y se oyó la voz del Padre: «Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco» (Mc 1,11). Es el Padre del cielo en este caso y el Espíritu Santo quienes lo manifiestan. Es Dios mismo que nos revela quién es Jesús, su Hijo amado.

Pero no era una revelación sólo para Juan y los judíos. Era también para nosotros. El mismo Jesús, el Hijo amado del Padre, manifestado a los judíos en el Jordán, se manifiesta continuamente a nosotros cada día. En la Iglesia, en la oración, en los hermanos, en el Bautismo que hemos recibido y que nos ha hecho hijos del mismo Padre.

Preguntémonos, pues: —¿Reconozco su presencia, su amor en mi vida? —¿Vivo una verdadera relación de amor filial con Dios? Dice el Papa Francisco: «Lo que Dios quiere del hombre es una relación “papá-hijo”, acariciarlo, y le dice: ‘Yo estoy contigo’».

También a nosotros el Padre del cielo, en medio de nuestras luchas y dificultades, nos dice: «Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco».

miércoles, 6 de enero de 2021

ÁNGELUS DEL PAPA FRANCISCO,SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

Biblioteca del Palacio Apostólico

Miércoles 6 de enero de 2021

 Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

hoy celebramos la solemnidad de la Epifanía, es decir, la manifestación del Señor a todos los pueblos: de hecho, la salvación obra de Cristo no conoce fronteras, es para todos. La Epifanía no es un misterio más, es siempre el mismo misterio de la Natividad, pero visto en su dimensión de luz: luz que ilumina a todo hombre, luz para acoger en la fe y luz para llevar a los demás en la caridad, en el testimonio, en ' proclamación del Evangelio.

La visión de Isaías, relatada en la liturgia de hoy (cf. 60,1-6), resuena en nuestro tiempo más actual que nunca: "Las tinieblas cubren la tierra, la niebla envuelve a los pueblos" (v. 2). En este horizonte, el profeta anuncia la luz: la luz que Dios dio a Jerusalén y destinada a iluminar el camino de todos los pueblos. Esta luz tiene la fuerza para atraer a todos, cercanos y lejanos, todos se proponen alcanzarla (cf. v. 3). Es una visión que abre el corazón, que ensancha el aliento, que invita a la esperanza. Por supuesto, la oscuridad está presente y amenaza en la vida de todos y en la historia de la humanidad, pero la luz de Dios es más poderosa. Se trata de acogerlo para que brille sobre todos. Pero podemos preguntarnos: ¿dónde está esta luz? El profeta la vio de lejos,

¿Dónde está esta luz? El evangelista Mateo, a su vez, al relatar el episodio de los Magos (cf. 2,1-12), muestra que esta luz es el Niño de Belén, es Jesús, aunque su realeza no sea aceptada por todos. De hecho, algunos lo rechazan, como Herodes. Él es la estrella que apareció en el horizonte, el Mesías esperado, Aquel a través del cual Dios realiza su reino de amor, su reino de justicia, su reino de paz. Nació no solo para algunos, sino para todos los hombres, para todos los pueblos. La luz es para todos los pueblos, la salvación es para todos los pueblos.

¿Y cómo ocurre esta "irradiación"? ¿Cómo se difunde la luz de Cristo en todo lugar y en todo momento? Tiene su propio método de propagación. No lo hace a través de los poderosos medios de los imperios de este mundo, que siempre están tratando de apoderarse de él. No, la luz de Cristo se difunde a través del anuncio del Evangelio. El anuncio, la palabra y el testimonio. Y con el mismo "método" elegido por Dios para venir entre nosotros: la encarnación, es decir, acercarnos al otro, encontrarnos con él, asumir su realidad y dar testimonio de nuestra fe, cada uno. Sólo así puede la luz de Cristo, que es Amor, brillar sobre quienes lo acogen y atraen a los demás. La luz de Cristo no se extiende solo con palabras, con métodos falsos, emprendedores ... No, no. Fe, palabra, testimonio: así se ensancha la luz de Cristo. La estrella es Cristo, pero también nosotros podemos y debemos ser la estrella, para nuestros hermanos y hermanas, como testigos de los tesoros de infinita bondad y misericordia que el Redentor ofrece gratuitamente a todos. La luz de Cristo no se expande por el proselitismo, se amplía por el testimonio, por la confesión de la fe. También por el martirio.

Por tanto, la condición es acoger esta luz en uno mismo, acogerla cada vez más. ¡Ay de nosotros si pensamos que lo poseemos, ay de nosotros si pensamos que sólo tenemos que "gestionarlo"! También nosotros, como los Magos, estamos llamados a dejarnos siempre fascinados, atraídos, guiados, iluminados y convertidos por Cristo: es el camino de la fe, a través de la oración y la contemplación de las obras de Dios, que continuamente nos llenan de alegría y asombro. , un asombro siempre nuevo. El asombro es siempre el primer paso para avanzar en este sentido.

Invoquemos la protección de María sobre la Iglesia universal, para que ella difunda el Evangelio de Cristo, luz de todos los pueblos, luz de todos los pueblos, en todo el mundo.

Después del Ángelus

¡Queridos hermanos y hermanas!

Sigo con atención y preocupación los hechos ocurridos en la República Centroafricana, donde recientemente se realizaron las elecciones, con lo cual el pueblo expresó su deseo de continuar por el camino de la paz. Por tanto, invito a todas las partes a un diálogo fraterno y respetuoso, a rechazar el odio y evitar toda forma de violencia.

Me dirijo con afecto a los hermanos y hermanas de las Iglesias orientales católica y ortodoxa que, según su tradición, celebran mañana el nacimiento del Señor. A ellos les ofrezco mis más sinceros deseos de una santa Navidad, a la luz de Cristo nuestra paz y nuestra esperanza.

En la fiesta de la Epifanía de hoy, se celebra la Jornada Mundial de la Infancia Misionera, en la que participan muchos niños y jóvenes de todo el mundo. Doy las gracias a cada uno de ellos y los animo a ser testigos gozosos de Jesús, procurando siempre llevar la fraternidad entre sus compañeros.

Y dirijo mi cordial saludo a todos los que estáis conectados a través de los medios de comunicación. Un saludo especial va dirigido a la Fundación “Procesión de los Magos”, que organiza eventos de evangelización y solidaridad en numerosas ciudades y pueblos de Polonia y otros países.

Les deseo a todos una buena fiesta. Por favor, no olvides orar por mí. ¡Buen almuerzo y adiós!